Ingrid Cuestas | Artista Visual

Nómada, Gastrósofa y Provocadora.

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INGRID CUESTAS

 

Nómada, alquimista, gastrósofa, cazadora de experiencias, creadora de situaciones y dibujante de corazón, autodenominada "pirata de cielo, mar y tierra", también conocida como Sol de Noite (nombre de su proyecto itinerante). Después de navegar por su territorio natal (Colombia) en las embarcaciones del videoarte y la videoinstalación, construyendo una reflexión sobre el sistema de consumo, decide pasar de la teoría a la práctica desplazándose por América del Sur en un proceso de desterritorialización y reterritorialización constante, en el cual va investigando las posibilidades artísticas, estéticas, antropológicas y políticas de la cocina como lugar de encuentro, laboratorio de creación/provocación de nuevos imaginarios, y nodo generador de acciones extraordinarias.

 

En esta declaración de sí misma como nómada, la artista visual comprende el nomadismo no sólo como el desplazamiento físico por el espacio, sino también, el  tránsito entre diferentes medios, lenguajes y disciplinas del arte, la cultura, el conocimiento, la creación y la tecnología. Su táctica: la deriva como método de conocimiento, aprendizaje, creación y resistencia. Sus banderas: el azar, la intuición, la contemplación y la sorpresa. Cuestas se lanza al encuentro con lo desconocido del mundo y de sí misma, abre el plano que la contiene extendiendo nuevas tensiones de línea en un vagabundeo ininterrumpido. Sol de Noite desarrolla nuevas tácticas de juego en donde la experiencia del vivir prevalece ante las imposiciones consumistas y utilitaristas del conjunto socioeconómico establecido. En ese andar de veneta, crea e recrea situaciones a través de las cuales se potencializan diferentes dinámicas rizomáticas de nuestra sociedad posmoderna. Ha realizado una serie de happenings e intervenciones gastrosóficas completando un ciclo de más de 35 versiones, además de instalaciones comestibles, videoinstalaciones, piezas de videoarte e ilustraciones.

Cuestas se apropia y reinventa el concepto de Gastrosofía, entendida no sólo como el arte de los placeres de la mesa, la ciencia de los apetitos, el  gozo y los sentimientos, donde se fusionan el conocimiento culinario con el placer por la comida, la bebida, el erotismo, la música y las costumbres, tal como fué concebida por Eugen Von Vaerst; si no como la analogía entre los actos de comer/consumir y pensar en el proceso de interiorización del mundo. Así, propone la Gastrosofía como todo lo relacionado al placer, la alegría y las provocaciones del espíritu y de la mente a través de los sentidos, del saborear e olfatear como componentes activos de la experiência estética, partiendo de la premisa: somos lo que comemos y se enfoca en el acto político de consumir, en las reflexiones históricas, económicas, sociales, culturales, biológicas y ambientales que se esconden detrás de cada alimento a deglutir y digerir.

El Sol de Noite dibujó una vuelta de un poco más de 6 años deambulando por las tierras sudamericanas, bajo el lema de "el sur es mi norte" atravesó Brasil (su país base desde 2011) de norte a sur, Uruguay, Argentina. Bajó hasta el fin del mundo para llegar a la tierra del fuego, cruzó las pampas de la Patagonia argentina para repisar la silueta accidentada de la Patagonia chilena y ascender fascinada hasta Valparaíso. Repentinamente, retornó a la entrañable Brasil (la patria que su corazón escogió) para estacionar en la ciudad de São Paulo y planear una de sus mayores aventuras. Una vez culminado ese primer ciclo paulista, volvió la carretera para trazar la curva final de esta deriva persiguiendo su norte, extendiendo nuevas líneas y tejiendo red por las tierras del Paraguay, norte de Argentina, norte de Chile, Bolivia, Perú y Ecuador para cerrar el circuito en el mismo punto de partida: Colombia, su tierra querida.

Hoy, Cuestas vive entre sus dos casas, Brasil y Colombia bajo el lema ir y volver, siempre abierta a conquistar nuevos horizontes y continuar creando a la deriva.

 

 

Nômade, alquimista, gastrósofa, caçadora de experiências, criadora de situações e desenhista de coração, autodenominada "pirata de céu, mar e terra", também conhecida como Sol de Noite (nome do seu projeto itinerante). Após navegar pelo seu territorio natal (Colômbia) nas embarcações da vídeoarte e da vídeoinstalação, construindo uma reflexão sobre o sistema de consumo, decide passar da teoria á prática se deslocando pela América do Sul, em um processo de desterritorilazação e reterritorialização constante, no qual vai pesquisando as possibilidades artísticas, estéticas, antropológicas e políticas da cozinha como lugar de encontro, laboratório de criação/provocação de novos imaginarios e nó gerador de ações extraordinarias.

Nesta declaração de si mesma enquanto nômade, a artista visual compreende o nomadismo não só como o deslocamento físico através do espaço, se não também, o trânsito entre diferentes mídias, linguagens e disciplinas da arte, a cultura, o conhecimento, a criação e a tecnología. Sua tática: a deriva como método de conhecimento, aprendizagem, criação e resistência. Suas bandeiras: o acaso, a intuição, a contemplação e a surpresa. Cuestas se joga ao encontro do desconhecido do mundo e de sí mesma, abre o plano extendendo novas tensões de linha em um vagabundeio ininterrumpido sobre o plano horizontal. O Sol de Noite desenvolve novas táticas de jogo nas quais a experiência de viver prevalece diante das imposições consumistas e utilitaristas do conjunto socioeconômicos estabelecido. Nesse andar de veneta, cria e reinventa situações através das quais se potencializam diferentes dinâmicas rizomâticas de nossa sociedade posmoderna. Realizou uma série de happenings e intervenções gastrosóficas, completando um ciclo de mais de 35 versões, além de instalações comestíveis, videoinstalações, peças de vídeoarte e ilustrações.

Cuestas apropia- se e desenvolve o conceito de Gastrosofía, entendida não só enquanto a arte dos prazeres da mesa, a ciencia dos apetites, o gozo e os sentimentos, onde fusionam-se o conhecimento culinário com o prazer pela comida, a bebida, o erotismo, a música e os costumes, tal e como foi concebida por Eugen Von Vaerst, se não como a analogía entre os atos de comer/consumir e pensar no processo de interiorização do mundo. Assim, propõe a Gastrosofía como tudo o relativo ao prazer, a alegría e as provocações do espírito e da mente através dos sentidos, do saborear e cheirar como componentes ativos da experiência estética, partindo da premisa: somos o que comemos e foca-se no ato político de consumir, nas reflexões históricas, económicas, sociais, culturais, biológicas e ambientais que estão por trás de cada alimento a deglutir e digerir.

O Sol de Noite desenhou uma volta de mais de 6 anos se deslocando pelas terras da nossa América do Sul, sob o lema "el sur es nuestro norte" atravesou o Brasil (seu país base desde 2011) do norte ao sul, Uruguai, Argentina. Desceu até o final do mundo para chegar na terra do fogo, cruzou as pampas da Patagonia argentina para pisar a silhueta acidentada da Patagonia chilena e ascender fascinada até Valparaíso. De repente, retornou ao seu entranhável Brasil (a patria que seu coração escolheu) para estacionar en la ciudad de São Paulo e planejar uma das suas maiores aventuras. Uma vez finalizado esse primeiro ciclo paulista, voltou na estrada para traçar a curva final dessa deriva na busca do seu norte, estendendo nova linhas e tecendo rede pelas terras do Paraguai, norte de Argentina, norte do Chile, Bolivia, Perú y Ecuador para fechar o circuito no mesmo ponto de partida: Colômbia, sua terra querida.

Hoje, Cuestas reside nas suas duas casas, Brasil e Colômbia sob o lema ir y volver, sempre aberta a conquistar novos horizontes e continuar criando à deriva.